miércoles, 30 de mayo de 2012

Caer y levantar ...

Ayer bajé las escaleras desde el tercer piso, me auto convenzo que bajándolas quemo unas "2" calorías de las 3000 que debo consumir en alfajores, galletitas y fideos... Sí, por falta de tiempo y de organización, estoy haciendo todo al revés, pero bueno, estoy en un momento de mucha ansiedad y no es el momento de hacer la maldita dieta, de todos modos ya haré el clic! je je. En fin bajaba la escalera corriendo, porque para variar estaba corriendo llegando tarde a un lugar... Cuando llego al 1er. piso pego una patinada de aquellas y caigo de "coté", tipo tapa de revista Gente de fin de año, con las piernitas de costado... No recuerdo bien que parte de mi cuerpo sintió más el golpe (a esta altura creo que mis vecinos del edificio deben haberse preguntado porqué el edificio tembló en ese instante je je) pero recuerdo haber pensado, mañana me va a doler (Eso es vejez... La Srta. ya está vieja) ¿Porqué será que cuando la gente se cae o uno mismo lo hace nos reímos? ¡Tendríamos que llorar como hacen los niños! Con solo imaginar la situación de un adulto llorando al caerse ya me empiezo a reir nuevamente ja ja ja. Me empecé a reir sola, nadie me vio, por eso creo que es más gracioso.... Hoy me levanté y me dolía el brazo, tremendo moretón  tipo tatoo tengo ahora... Pues que viva la pepa! Porque me caí, pero todavía pude ponerme nuevamente en pie...