lunes, 23 de abril de 2012

No tenemos cura...

El Sábado por la noche vino mi amiga P a cenar. Como siempre la pasamos más que bien. Llamamos a la F de Martinez para pedir algo de comida, y cuando la telefonista me cantó el precio del plato, le dije, muchas gracias pero seguiré participando. Eran las 21.52, le digo a P, vamos al Super. No vamos a llegar, me responde. Sí dale, metamosle, estamos a dos cuadras, osea dos minutos caminando y una vez que entramos ya estamos. Así salimos, disparadas!
Pero que placeeeeer!!! Ir al super 5 minutos antes de que cierre, es como tocar el cielo con las manos (vacías en mi caso je je je) No había nadie!! Las cajas vacías, consejo, si tienen que ir al Super y saben exactamente lo que quieren comprar, es el horario ideal. Tardamos 8 minutos en llegar, entrar, comprar y salir... Después dicen que las mujeres no podemos hacer las cosas rápidas o al menos sin dar tanta vuelta... En tan poco tiempo decidimos que plato hacer. Pechugas de pollo a la plancha, con cebollita, crema a la 4 quesos y papas noisette ¿Qué tul eh? ¿Qué se pensaron, que salían patitas de pollo con puré instantáneo? Ja ja ja... No solo gastamos menos sino que hicimos nuestro súper plato "Gourmet" a nuestro gusto. Mientras que cocinamos parloteamos. Con mi amiga P cuando estamos sintonizadas, nos podemos reir durante horas... Hablamos de todo, laburo, ropa, salidas, vida en general, pavadas y como siempre aparece un muchacho dentro de la conversación, no hay caso, no nos dejan solas y tranquilas, je je je. Hablamos y reimos muchísimo, acerca de las mujeres, osea nosotras, ante el hecho de conocer un muchachín y no sé porque siempre tenemos esa costumbre de interpretar las cosas como queremos ja ja ja. A veces, muchachos, nos dicen cosas al pasar, que Uds. no tienen idea de cómo repercuten en nosotras. Lo más probable es que mientras que nosotras tratamos de descifrar qué es lo que nos quisieron decir (Nada),  Uds. estén de lo más panchos mirando el partido de futbol sentados en un sillón con un Fernet en la mano y un pucho en el otro ja ja ja. Ya sé, somos nosotras, las que siempre vamos más allá de todo. En fin, mi cocina parecía el escenario de un Sketch de dúo cómico acerca de mujeres. Les doy un ejemplo, el muchacho en cuestión, nos pide la birome prestada en el trabajo, nosotras percibimos que el muchacho TIENE su birome, la pregunta que nos hacemos es: ¿Porqué me la habrá pedido? ja ja ja. ¿Será que quiso sentir mi perfume en la birome? ¿Será que lo quiere expresar es que quiere compartir mis cosas con él? Sr. Muchacho: ¿Porqué me pide la birome si ya tiene la suya? ja ja ja (lo más probable sea que se quedó sin tinta) Ahí empezamos a decir una pavada tras otra, la verdad que nos divertimos con poco, morimos de risa y cuando digo morir es no parar de hacerlo al punto del alguna atragantarse con un vaso de agua.  Así con todo, entendemos lo que en realidad deseamos que sea...En fin, no importa, estamos a una edad en la cual, sabemos en realidad como son las cosas o las intenciones, por eso podemos jugar y divertirnos con ésto. La pregunta es: ¿Porqué a los 35 seguimos reaccionando igual que a los 15? Sí, claro, no hace falta que me respondan... Amo estos momentos, donde la risa es la protagonista... ¡¡¡ VIVA LA PEPA!!!