domingo, 8 de abril de 2012

"Animalita de Dios"

Esto de tener que transformarme a veces en "Ratón Perez" o en "Conejo" es un placer pero al mismo tiempo una situación de riesgo je je je. Uno de mis defectos es ser muy pero muy olvidadiza para ciertas cosas. La segunda vez que se le cayó un diente a F, él se encargó de dejar los zapatos en el living y yo recordé dejarle el billete. La idea era que el Ratón se llevara el dientecito para construir su casita. Aquella mañana cuando F se despertó me preguntó: ¿Será que vino el Ratón? ¡Clic! Ahí mi cerebro conectó y dije para mis adentros: ¡Shit! ¡Me olvidé sacar el diente del zapato! Ehhhh... F había decidido poner sus zapatos en el living porque le daba "impresión" dormir sabiendo que un ratón iba a estar deambulando cerca... En eso le dije, bueno, dejá que yo voy a ver, no vaaaaya a ser que al Ratón se le haya hecho taaaaarde y todavía esté por ahí... ¡Sacateplum! Agarré rápido el diente y grité: ¡ F vino el ratón! Ufff, zafé... Esto me dejó pensando, algún día voy a mandar cagada y meter la pata, creo que moriría si mi hijo dejara de creer en estas cosas que creo son maravillosas en la niñez, sólo porque tiene una madre tan olvidadiza, definitivamente, tengo que prestar más atención.
Anoche, estuve cuidando a mi sobrino T, un divino de aquellos. Cuando lo vinieron a buscar eran las 12.30 de la noche y nos terminamos acostando a las 2 aproximadamente. F quiso hacer campamento en el living y tiró su colchón al lado de mi cama. Yo me olvidé por completo del tema conejos... Otra vez, el Barba me salvó, ya que había guardado en una mesita de luz en el living el huevo de los conejos. Cuando F se despertó, esta vez ni habíamos dejado zapato ni nada ya que ambos caímos rendidos, me despertó diciendo: ¡Mamá ! ¿Será que vinieron los conejos?... ¡No! dije para mis adentros, ¡Doble Shit!, me olvidé de poner el huevo, pero que gallina de cuarta que soy... ¿Qué hago? Ehhhh, bueno, veamos... Le digo, yo dejé anoche la puerta del ventanal entornada, que así fue, quizá entró por ahí. F miraba para todos lados y el huevo no estaba... Le digo, andá, andá a tu cuarto a ver si lo dejaron ahí... ¡No! responde, mirá si todavía está... Voy al baño, me dice... Esta es la mía pensé, así que abrí la puertita de la mesita y la dejé entreabierta... Cuando vuelve le digo: ¿No será que lo escondió en la mesa de luz? (Que estaba al lado del ventanal) Digo porque deje la ventana abierta lo debe haber dejado ahí... ¡Acá está!, ¡Pero que Conejo loco! je je je.
He disfrutado muchísimo de Papá Noel, de los Ratones, de los Conejitos durante mi infancia, calculo que hasta los 15 je je je, no, hablando en serio, fue maravilloso! Hoy lo disfruto desde otro lado, viéndoles las caritas a los chicos, en este caso a F y a T... Esos nervios que les agarra, esa emoción... Hoy los chicos son cada vez más expertos, más despiertos, en el caso de F agradezco que sea soñador como yo, hasta ahora no ha presentado duda de nada... Espero que le dure un poco más... Que todavía no tenga que vivir la realidad... Que el día que deje de creer sea porque se sienta grande y lo descubra solito y no porque esta animalita de Dios, en estos casos Coneja y Ratona, se olvide de algún detalle... ¡¡FELICES CUASCUAS y QUE VIVA LA PEPA!!