miércoles, 22 de agosto de 2012

Ommmm

Últimamente me veo desde arriba. No, no es que siento que muero y  veo la luz blanca y menos que menos subo a los cielos... (espero que el Barba tenga aún muchos años de misión para mi por estos pagos) Quiero decir que en "x" situaciones donde quisiera hacerme humo me veo desde afuera, y por unos pocos segundos veo en cámara rápida la escena que me gustaría que se llevase acabo pero no puedo, porque si así fuese terminaría en Pampa y la vía, o en la cárcel o linchada por el pueblo.  En estos últimos tiempos mi paciencia es casi nula, mi método ommm es casi imposible de aplicarlo y si me pongo a contar, apenas llego al 2. Es como si tuviese pequeños ataques de ira, pero claro, contenidos je je.
Por un lado, en lo laboral, debe ser que hay ciertas cosas, situaciones, que las vivo de lunes a viernes hace tres años y ya no las tolero más, como a los pacientes altaneros, prepotentes, mal educados... Pocos son los que valoran y demuestran cariño... ¿Recuerdan cuando a las secretarias les llevaban dulces o flores agradeciendo algún que otro favorcito? Pues eso ya no existe, ya no se estila la amabilidad...Ahora esta a la moda ser "Patoteros", debe ser que cada vez tenemos más cadena nacional... La gente viene con ordenes, no con pedidos, vienen con mala cara no con sonrisas.. Que pena que no se den cuenta que con la sonrisa se abren miles de puertas más que con la ignorancia y el maltrato... En fin, hace unos tres o cuatro meses que me duele el cuello por el teléfono, que me hiperventilo al repetir (tendría que anotarlas) unas mil veces el : consultorio un momento por favor, consultorio un momento por favor, consultorio un momento por favor, consultorio buenos díaaaaaaas... Me cansé de que la gente piense que las secretarias tenemos cuatro orejas y ocho brazos y que los médicos son robots y no personas que precisan de determinado tiempo para escuchar al enfermo y no para hacerlos pasar como si fuesen números de consultas... Más de una vez, cuando veo que le teléfono no para, que la gente entra toda de una vez al consultorio, mi fantasía es largar todo, agarrar mi cartera, abrir la puerta y salir, pero así tranquila, caminando, dejando atrás la puerta abierta, el teléfono descolgado, la gente esperando... El consultorio no me cansó, la gente me cansó...
Me cansé de hacer fila en la parada de colectivo y ver que cuando la fila va avanzando algún piola re piola de atrás corra a subirse... grrr, no puedo ya contar, mi deseo, desde adentro, es agarrarlos de los pelos, pero tampoco quiero ni puedo, no estoy a favor de la violencia, pero se los digo en la cara... les hago saber lo maleducados que son... Pero si supieran las cosas que se me pasan por la cabeza, soy tan impulsiva, tan temperamental, que es tanto lo que tengo que guardarme ay ay ... Por eso trato de llegar a casa y relajarme, hacer algo que me guste y que todos esos locos sueltos queden atrás llevándose el mundo por delante sin mirar sin levantar la vista a quien tienen al lado, atrás, en frente...
Como es, que la gente esta tan acostumbrada hoy al maltrato que cuando uno es amable, sobretodo la gente mayor, te agradece el haberlo sido... Yo les digo, no me tiene que agradecer, es así que debe ser, lo hago porque me sale, porque es lo correcto... y te responden, sí, tengo que agradecértelo, porque hoy en día no se encuentran personas así... ¡Esto es lamentable! Agradecer la amabilidad, es como que hoy en día es un acto extraterrestre, del más allá... ¿A donde vamos a parar?
Pero bueno, como en "El día de la marmota", mañana me levantaré, me pasearé en colectivo, atenderé el teléfono y volveré a casa... ¿Mi objetivo? Que toda esa gente que no me gusta, que me contamina, no me gane. Que mi sonrisa les de vuelta la jugada y que por mis adentros, cuando me miren con cara asquerosa sea, sabes que: ¡Viva la Pepa!